Un sueño y una letra

IMG_0685-0.JPG
Cuando era niña tenía una obsesión que lo ocupaba todo. Un objetivo que aparecía en todos mis sueños, dormida y, también, despierta.

Todo lo que anhelaba en el mundo era una letra.

En mi escuela, y en muchas otras, al iniciar el año la profesora de canto nos hacia pararnos junto a ella y cantar una nota al compás de su piano. Segundos después pronunciaba una de dos letras: A y B. La A era la que recibían los dotados. Y yo, por supuesto, era B.

Todos los años soñaba, cada vez con menos esperanza, que ese verano hubiera operado en mi un cambio sorprendente. Pero el resultado siempre era el mismo. “Voz B”, decía y miraba por arriba de mi hombro buscando al siguiente.

Los años pasaron. La misma suerte corrí en el liceo. Me di cuenta que no sólo soy voz, también mi oído es B. Treinta años después sigo percatándome de que canto mal, sólo al ver el fracaso en la cara del que escucha.

Pero un día ocurrió el milagro. Mi voz empezó a sonar como la de un ángel. Vinieron los aplausos. Las felicitaciones. Mi auditorio nunca se cansaba de escucharme y una y otra vez pedían que siguiera interpretando.

Un día ocurrió el milagro y fui la mejor cantante. La más bella, la más buena, la más inteligente.

Ese día, un par de ojos me miraron como si yo supiera las respuestas a todas las preguntas, los caminos hacia todas las verdades. Los secretos detrás de todas las dudas.

Y ese fue el día. Ese fue. El día en que tuve más miedo.

Anuncios

2 pensamientos en “Un sueño y una letra

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s